jueves, 9 de junio de 2011

EDUCACION / Pitágoras. El filósofo de los números

Pitágoras fue un filósofo y matemático griego que nació en la isla de Samos, en el mar Egeo, cerca del año 582 a.C., y murió aproximadamente en el año 496 a.C. en Metaponto, Lucania, la antigua región italiana que abarcaba desde el golfo de Tarento hasta Campania.

Hijo de un comerciante, viajó siendo aún niño por Egipto, Fenicia y Babilonia. A los escritos que se conservan de Diógenes Laercio, Porfirio, Heráclito y Heródoto, entre otros, debemos nuestros conocimientos sobre la vida de Pitágoras. Sin embargo, poca cosa se sabe de su infancia. Parece que tenía una llamativa marca en un muslo y tenía dos o tres hermanos. Se supone que conoció personalmente a los filósofos Tales y Anaximandro. Se dice, también, que tocaba muy bien la lira y que recitaba con soltura a Homero.

Samos estaba gobernada por el tirano Polícrates, así que Pitágoras, que no compartía sus ideas políticas, se vio obligado a mudarse a Trotona, una floreciente ciudad de lo que luego sería llamado la Magna Grecia y que actualmente corresponde al sur de Italia. Se cree que en Trotona pronunció cuatro famosos discursos (al Senado, las mujeres, los jóvenes y los niños) que le aseguraron la admiración y el respeto de sus conciudadanos. También allí fundaría su escuela, abierta a hombres y mujeres de todas las razas, creencias y clases sociales, algo verdaderamente revolucionario para la época.

LA ESCUELA PITAGÓRICA

Se considera que el inventor del término filosofía fue Pitágoras, usando por primera vez este término y autodenominándose  “filósofo”. En la palabra filosofía recogió dos modos de saber que su escuela denominó máthesis y ákousma, lo que se entiende por contemplación y comprensión. Las ciencias pitagóricas no son sino los dos primeros pasos del filosofar, que consiste en aprender a ver y saber escuchar, es decir, las dos actividades humanas por excelencia.

Pitágoras fundó su escuela cerca del año 530 a.C. Allí se establecieron las bases de la matemática como ciencia y toda una filosofía mística en torno al destino del alma. Los pitagóricos eran una comunidad casi religiosa. En la escuela, los bienes eran comunitarios y los miembros –todos vegetarianos- debían dedicarse exclusivamente al estudio de los números, la filosofía y las ciencias naturales. Todas las enseñanzas se transmitían verbalmente y no había actas escritas de nada, por lo que no se sabe a ciencia cierta cuáles fueron los descubrimientos de Pitágoras y cuáles se debieron a sus discípulos. Además, los miembros de la comunidad debían ser leales y mantener en estricto secreto –estaban bajo juramento- lo que allí se enseñaba y aprendía.

Los principales postulados de la escuela podrían resumirse así:
• La realidad es de naturaleza matemática
• La filosofía purifica el espíritu
• El alma puede unirse a la divinidad
• Algunos símbolos poseen un significado místico

Se supone que Pitágoras se casó con Teano, una de sus discípulas, y que después de la muerte del filósofo, ésta continuó en la dirección de la escuela junto a sus dos hijas.

Los pitagóricos, con los años, fueron ganado más y más adeptos, llegando a tener una gran influencia política en la vida de la ciudad. Esto les hizo ganar múltiples enemigos y hacia el año 500 a.C. la escuela fue incendiada, aunque sus miembros continuaron con las actividades de siempre, como una sociedad secreta, durante casi un siglo más.
 
PITÁGORAS, EL MÍSTICO

Pitágoras ha tenido un peso enorme en nuestra civilización como filósofo místico. Su idea de la transmigración de las almas rompe con la tradición clásica y da un vuelco a la cuestión religiosa.

Para Pitágoras, cuando el cuerpo muere el alma sigue viva, quizás más viva que nunca, pues el cuerpo es solo una prisión. Por lo tanto, la vida terrenal del hombre es solo una de las muchas vidas de su alma, probablemente la más pequeña. Luego su alma podrá dar vida al cuerpo de otro ser humano, un animal, alguna planta o incluso un astro. El destino del alma, después de la vida terrena, dependerá de cuán pura o impura haya sido. Por eso puede volver a nacer en una forma de vida más elevada o ir en retroceso. La práctica del silencio, la influencia de la música y el estudio de las matemáticas forman el alma positivamente.

EL TEOREMA DE PITÁGORAS Y OTROS HALLAZGOS

Pero no solo en el terreno místico las ideas de Pitágoras siguen teniendo vigencia. Es en el campo científico donde se le rinde tributo continuamente y las razones sobran. Pitágoras es considerado “el padre de las matemáticas”.

A partir de su afirmación de que el universo posee una estructura regida por los números y que, por lo tanto,  solo es descifrable con medios matemáticos, la matemática pasó a ser una disciplina fundamental de toda investigación científica. Se supone que fue él quien introdujo los pesos y medidas, fue pionero en teoría musical e inventó la aritmética teórica; además, fue el primero en sostener que nuestro planeta era de forma esférica y el primero también en postular el vacío. Pero el descubrimiento más conocido de Pitágoras a o largo de los siglos fue su famoso teorema.

El teorema de Pitágoras establece que en un triángulo rectángulo la suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa: a2 + b2 = c2. Durante más de veinticinco siglos el teorema de Pitágoras ha resuelto muchos de los problemas prácticos de ingenieros, arquitectos, dibujantes, topógrafos y cualquiera que deba calcular distancias o áreas de cualquier cosa de índole geométrica, incluso en la vida cotidiana.

PITAGORAS Y LA MUSICA

El pensamiento de Pitágoras resulta difícil de analizar, puesto que sobre todo la carencia de documento escrito alguno del propio maestro impide la reflexión directa de sus teorías en torno a la música. Se puede llegar a hablar de la escuela pitagórica que formuló una serie de doctrinas que afectaron no solo al ámbito puramente filosófico, sino también al político-religioso.

Pero, sin duda, la música ocupó un puesto muy importante en la escuela pitagórica, manteniendo un papel preponderante dentro de la cosmogonía y la metafísica pitagóricas.

Las matemáticas y la música se unen en el concepto pitagórico de armonía que significa, en primer término, proporción de las partes de un todo. No olvidemos que Pitágoras fue el primero en llamar cosmos al conjunto de las cosas, debido al orden que existe en éste (según Aecio). Este orden por el que se rige el Cosmos es dinámico: el Universo está en movimiento y es el movimiento de los astros y de las fuerzas que los mueven el que se ajusta en un todo armónico. Así, sí el Cosmos es armonía, también el alma lo es. Las matemáticas y la música, lo que se aprende por los ojos, y lo que se aprende por los oídos, constituyen dos caminos para la curación del alma.


Lira

En el sentido pitagórico se establecía un paralelismo entre los intervalos acústicos considerados como base de la música y las distancias que nos separan de los planetas. Así, de la Tierra a la Luna habría un tono; de la Luna a Mercurio un semitono; otro de Mercurio a Venus; y de Venus al Sol un tono y medio; por lo tanto, entre el Sol y la Tierra, existiría una separación correspondiente al intervalo de quinta, y habría una distancia correlativa del intervalo de cuarta desde la Luna al Sol.

Pero armonía quiere decir también afinación de un instrumento musical con cuerdas de diferente tirantez, llegando a significar la escala musical. Aristóteles nos dice que los pitagóricos afirmaban que “la tonalidad del universo era armonía y número”. El número alude al aspecto visual, geométrico y astronómico de los cuerpos del Cosmos, que es comparado con un inmenso teatro. La armonía alude al sonido de los instrumentos afinados que hacen del Cosmos una orquesta sinfónica.

Esa doctrina nos enseña a aprender mirando al cielo y escuchando la música callada de las esferas celestes. Porque el cielo es número y armonía, y también es música, que solo quien sabe guarda silencio como Pitágoras es capaz de escuchar. Porfirio, filósofo de los siglos III-IV d.C, afirmaba que Pitágoras “oía incluso la armonía del todo: aquella que contenía la armonía universal de las esferas y de los astros que se mueven dentro de dichas esferas, armonía que las deficiencias de nuestra naturaleza nos impiden percibir”.

Según el testimonio de Aristóteles, “después de justificar el hecho de que tal clase de sonido nosotros no lo oigamos, arguyen que la causa de ello se halla en algo que se da siempre, desde el instante mismo de nuestro nacimiento: la carencia de todo contraste con el silencio, lo que nos impide distinguir éste, a pesar de que sonido y silencio se puedan discernir el uno del otro, justamente por ser contrario”.

Esta manera de explicar numéricamente la esencia de lo creado, es sin duda de origen oriental, que se deduce de los viajes que Pitágoras realizó por Asia.

El elemento psíquico de la música parece ser aquí un elemento generador, en tanto que en las posteriores doctrinas musicales físico-matemáticas se atiende principalmente al hecho fisiológico de la impresión sensual para relacionarlo con las leyes generales de la acústica.

Sin duda fue Pitágoras el iniciador de la aplicación curativa y medicinal de la música. Ya se ha dicho antes que el alma es armonía, debido a esto, la música ejerce sobre el espíritu un especial poder: La música puede restablecer la armonía espiritual, incluso después de haber sido turbada. De tal idea se deduce uno de los conceptos más importantes de la estética musical de la antigüedad: el concepto de catarsis.

El vínculo de la música con la medicina es muy antiguo, y la creencia en el poder mágico-encantador, y con frecuencia curativo de la música, se remonta a tiempos anteriores a Pitágoras. La música era admirada y llamada purificación, por eso los pitagóricos purificaban el cuerpo con la medicina y el alma con la música. También esta concepción pitagórica de la filosofía como curación del alma, que tiene como creencias auxiliares a las matemáticas y a la música, dio lugar a una meloterapia o psicoterapia. Pero los pitagóricos, no solo establecieron una especie de medicina musical del alma, sino que empleaban también para ciertas enfermedades los encantos creyendo que la música contribuía grandemente a la salud si se empleaba del modo más conveniente. Por tanto, se establecía un lazo indisoluble entre salud y música, puesto que la proporción y equilibrio de las notas produce armonía y orden, tanto en el cuerpo como en el alma.

La música es un saber sublime y fundamental para la salud y la purificación ética del ser humano.

BIBLIOGRAFIA

CORONAS VALLE, Paula (2000) Euterpe y Pitágoras, artículo en Revista Filomúsica N°11
FENELON (Trad. De Mora, J.J.) (1825) Compendio de las Vidas de los Filósofos Antiguos, París, Librería Cormon y Blanc, pp 93-106
FIGUEROA VELASCO, Adriana (1994) Conociendo a los grandes filósofos, Editorial Universitaria, pp 30-33
GIANNINI, Humberto (2005) Breve Historia de la Filosofía, Catalonia, pp 26-28
JIMENEZ, Douglas (2010) Matemáticos que cambiaron al mundo, Tajamar Editores, pp 7-12

lunes, 6 de junio de 2011

EDUCACION / John Dewey. Filósofo de América, su vida y aportes

EL COMIENZO

Nació el 20 de octubre de 1859 en Burlington, Vermont (Estados Unidos). Sus padres fueron Archibald Dewey y Lucina Rich.  Ingresó a la universidad en 1875, donde conoció la teoría evolucionista de Darwin y la filosofía social que enseñaba Henry Torrey. En 1881, luego de graduarse, comenzó a dar clases en una escuela cercana a su Burlington natal, para estar cerca del maestro Torrey, con quien siguió estudiando filosofía.

En 1884 comenzó a trabajar en la Universidad de Michigan, desde donde publicó un par de ensayos y su primer libro de importancia: Psicología (1887). En estos trabajos quiso unir en un mismo sistema el neo-hegelianismo y la psicología experimental, intentando crear lo que él mismo denominó “Método Filosófico”. De esta misma época comienza a idear lo que se terminaría llamando “instrumentalismo”, donde postula que las ideas son herramientas para resolver situaciones problemáticas, al igual que consideraba a la escritura y la lectura como puros instrumentos.

Se casó en 1886 con la una de sus alumnas: Harriet Chipman, con quien tuvo 7 hijos. En 1888 se fue de la Universidad de Michigan para impartir la cátedra de filosofía en la de Minessotta, pero esto duró unos pocos meses, cuando fue llamado desde Michigan para ocupar el cargo de director del Departamento de Filosofía. En 1894 se fue a la Universidad de Chicago siendo el jefe del Departamento de Filosofía (que también abarcaba psicología y pedagogía). Gracias a él, se creó el Departamento de Educación, donde fue director. Estando en esta universidad publicó “Concepto del arco reflejo en psicología” (1896), donde afirma que los organismos interactúan con su entorno a través de la selección y el condicionamiento de sus propios estímulos.

UNIENDO PUNTOS EXTREMOS

Sus ideas políticas ya están con él, por ejemplo el progresismo social, pero no es especialmente expresivo respecto de estas ideas y las mantiene en reserva. Este “compromiso social” también se expresaba en su compromiso con la reforma a la educación. Y es aquí donde, en 1896, se hace presente uno de sus aportes más famosos: la “Universitary Elemental School”, conocida como la Escuela Dewey, que fundó basándose por un lado en el punto de vista de que el currículum es lo más importante y que a los niños debería enseñárseles la “sabiduría acumulada por la humanidad”, y, por otro, en que el niño debía ser lo más importante, dejando en un segundo plano los contenidos y privilegiando los impulsos naturales de éste.

Bueno, Dewey optó, como dijimos, en tomar elementos de ambas posturas y realizar lo que podríamos llamar una mezcla, ya que para él esos puntos de vista eran artificialmente contrarios. Entonces, la misión debería ser unir esos impulsos con los contenidos y, a la vez, “someter las ideas a la prueba de la experiencia concreta”. Para ello, la pedagogía necesariamente debía tener en cuenta el veloz e incipiente desarrollo industrial de Estados Unidos e intentar lograr, con ella, una mejor comprensión de la democracia.

En 1905 se fue a hace clases a la Universidad de Columbia, y el ambiente pedagógico ahí estaba bajo una constante disputa entre el realismo y el idealismo, donde la defensa del primero decía que las “cosas son como son”, independiente de cómo conoce la mente, y quienes abogaban por el idealismo afirmaban que “la mente constituye la realidad”. Nuevamente, y como resultaría una constante en toda su vida, tomo estas posiciones y con su instrumentalismo construyó una nueva opción: las cosas o hechos no son siempre invariables como dicen los realistas, pero tampoco están completamente construidos como dicen los idealistas… Son, entonces, “hechos del caso” para un organismo, y se acomodan a él cada vez que producen nuevos resultados: la experiencia.

SU “METODO DEL PROBLEMA”

En 1899 había publicado “Escuela y educación” y ya argumentaba sus críticas a las prácticas escolares vigentes y hacía hincapié en la idea de que la escuela debía ser un laboratorio, un taller donde el niño pudiera indagar adquirir experiencias. Y esta experiencia tiene un doble aspecto: Por un lado ensayar y, por el otro, experimentar.

Según él, para establecer una meta válida de la educación primero debe nacer de las actividades actuales y, segundo, debe ser flexible, no convertirse en un proyecto rígido sino que tenga relación con las actividades concretas en la vida el niño, ya que éstas varían según la edad del niño y su entorno.

Nace así el denominado “Método del Problema”, que se basa en cinco puntos, momentos o etapas lineales:
 1° Alguna experiencia actual del niño
 2° Interrupción de la actividad actual
 3° Resolver en base a la experiencia pasada
 4° Hipótesis para restaurar la continuidad interrumpida
 5° Someter la hipótesis a la prueba de la experiencia

Este proceso se resume en tomar una actividad normal para el niño, que hace sin que le haya sido encomendada, por lo tanto ya tenemos asegurado su interés en realizarla. Luego, le presentamos un obstáculo, lo desviamos de lo que estaba haciendo, y como estaba interesado en su realización intentará volver a llevarla a cabo de acuerdo a lo que conoce. En la cuarta etapa deberá pensar y elegir cómo continuar, hay que dejar que las ideas se le ocurran a él. Llegando al punto final, el niño puede hacerse más fuerte, más débil o desviarse completamente.

JOHN DEWEY Y LA POLITICA

Durante la primera guerra mundial, Dewey desarrolló aún más su instrumentalismo. En una obra, considerada piedra fundamental de su filosofía, “Democracia y Educación” (1916) sostiene que una población educada es lo mejor para evitar conflictos locales y entre países, es decir, permite el control del entorno. También señala que la educación “no tiene un fin fuera de sí misma”.

En los años 20 publicó ensayos apoyando las reformas socialistas que había visto en México cuando hizo clases en el verano de 1926 en la UNAM. En 1928 visitó escuelas en Unión Soviética, en una delegación de educadores norteamericanos, de donde hizo favorables informes. Aquí fue tildado de comunista.

En 1937 presidió una comisión, en México, para revisar los cargos en contra de León Trotsky que se habían levantado en el “Juicio de Moscú” (1936-1937). Después de un sinnúmero de entrevistas y análisis de la evidencia, esta comisión declaró a Trotsky inocente de los cargos… Con esto, los comunistas lo denunciaron como “fascista”.

En 1941 expresó su apoyo a la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, formando junto a otras personas, el “Comité por la Cultura Libre”, en que condenó prácticas soviéticas, almenas, italianas, españolas y japonesas, esta vez las críticas provinieron nuevamente de los comunistas.

EL ARTE Y SU MUERTE

Dewey había señalado a principios de los años 30 que estaba ansioso por internarse en un campo que no había sido parte de su estudio sistemático, y el que el arte y la estética se acercaron a él. Así nace su libro “Arte y experiencia” (1934), donde dice que los medios y los fines cooperan en una experiencia estética. “Cuando la investigación en las artes es exitosa, las distinciones entre ‘las bellas artes’ y las artes ‘útiles’ se allanan”.  Entonces, se entiende que la obra de arte no acaba en el objeto artístico, sino que incluye también su producción y apreciación. Sostenía que la apreciación estética también era una actividad productiva. Para Dewey este libro representó una continuación del instrumentalismo.

El 1 de junio de 1952 falleció en su casa de Nueva York. Sus restos están en un monumento a su memoria en la Universidad de Vermont. En 1968 el correo postal de Estados Unidos emitió una estampilla con su imagen. En 1991 un astronauta, Store Musgrave, honró a Dewey llevando al espacio un ejemplar de “Experiencia y Educación”. Es considerado uno de los filósofos más innovadores del siglo XX, ha sido querido y odiado, honrado y atacado como ningún otro filósofo estadounidense.

Usando un comentario de la revista “American Nacional Biography”, publicada en 1999: “A pesar de haber recibido muchísimos honores y premios, quizás el más apropiado es el que se le concedió en la década de los 30, cuando comenzó a ser conocido como ‘the America’s philospher’, ‘el filósofo de América’”.

JOHN DEWEY HASTA NUESTROS DIAS

La filosofía de Dewey dio origen a una escuela y teoría respecto de la educación y es uno de los principales impulsores o artífices de lo que se conoce como “Escuela Progresista”, en que se avanza desde una educación tradicionalmente pasiva a otra activa, democrática y más relacionada con los problemas reales de niños y jóvenes.

Nunca renunció, al igual que muchos pedagogos a lo largo de la historia, a una propuesta que cambiara de forma radical la sociedad y la transformara en un lugar más justo. Así nacieron, como ya adelantábamos, las escuelas que buscan ser experimentales, convirtiendo la premisa de “aprender por la acción” (learning by doing) en pan de cada día, contraponiéndose a lo establecido hasta esa época que era “aprender por la instrucción” (learning by instruction).

Esto de dejar a los niños que investiguen y descubran por sí mismos nos resulta altamente familiar y creemos que resulta beneficioso para el desarrollo cognitivo de las personas. Así, se pueden enfrentar de mejor manera los problemas o desafíos que la vida nos va presentando. Podemos tomar decisiones de acuerdo a la experiencia y a los resultados que hemos obtenido con lo que hemos hecho anteriormente.

La educación debe basarse en intereses reales, pero dichos intereses no son fijos y, como decíamos, van cambiando y evolucionando de acuerdo a factores físicos y ambientales a que están sometidos los niños y jóvenes: la edad, la sociedad, el entorno cercano, la experiencia anterior, etc.

Dos procesos educativos, como son el psicológico (exteriorización y despliegue de las potencialidades de la persona) y el social (preparación y adaptación del individuo a las tareas que desempeñará en la sociedad), logran conjugarse bastante bien con los planteamientos de Dewey, y así la escuela debe plantearse como una comunidad en la que todos sus miembros reciben la experiencia heredada de la especie y la preparación se hace en función de lo que nos podría tocar vivir, y no, como decía Dewey “para prepararnos cuando estemos muertos”.

BIBLIOGRAFIA

CHÂTEAU, Jean Los Grandes Pedagogos (estudio). México, Fondo de Cultura Económica, 1959
DEWEY, John Democracia y Educación. Madrid, Ediciones Morata, 1997. 2° Edición
FRANKENA, William K. Tres filosofías de la Educación en la historia: Aristóteles, Kant y Dewey. México, Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana, 1968
LUZURIAGA, Lorenzo Historia de la Educación y la Pedagogía. Buenos Aires, Editorial Losada, 1956. 2° edición
RUGGIERO, Guido de Filosofías del siglo XX. Buenos Aires, Paidos, 1964, 2° edición

sábado, 4 de junio de 2011

INVESTIGACION / Importancia de un registro sistemático (I)

En esta primera parte solo hablaremos del inicio de toma de datos cuando se hace una investigación. De apoco se irán ampliando los contenidos. Por ahora podemos empezar a darle importancia a llevar un registro sistemático de los datos que recolectemos.

Encontrar la información por primera vez puede resultar bastante difícil. Encontrarla de nuevo un poco después puede ser más difícil todavía, a menos que dispongamos de un método sistemático de registro y archivo. Todos pensamos que nos acordaremos pero, después de unas semanas de leer, analizar y seleccionar, la memoria va fallando. Al cabo de unos meses, tal vez recordemos vagamente haber leído algo en algún momento sobre el tema que estemos estudiando. Transcurrido un período de tiempo un poco más largo, las posibilidades de acordarse son remotas. Así pues, hay tomar nota de todo lo que se lea, y cuanto antes se adopte un método de registro sistemático, mejor.

Registrar una fuente que demuestra no tener utilidad ni interés puede parecer una pérdida de tiempo, pero alguna razón debe de haber para que decidiéramos consultarla la primera vez. Tal vez nos pareció interesante el título, o quizás habíamos leído otras obras del mismo autor que nos habían impresionado. Es posible, entonces, que al cabo de un tiempo, el título siga pareciéndonos interesante y recordemos aún que el autor tenía otras buenas obras en otro contexto. Podemos encontrarnos de nuevo con la referencia y tener que pedir el libro otra vez. Todo esto es una pérdida de tiempo, y en cualquier investigación nunca se dispone del suficiente para hacer todo lo que hay que hacer. Una nota que nos recuerde por qué el libro no tenía interés bastaría para refrescarnos la memoria y poder abandonar esa línea de investigación.

Las fichas

En los primeros días de una investigación, podemos pensar que basta con anotar una referencia en el reverso de un sobre, pero unos sobres viejos dejados en una caja nonos servirán de fuente de información fiable, y lo más probables es que las referencias sean incompletas y de difícil seguimiento en fases posteriores. Si no vamos a necesitar más que media docena de referencias, pueden servir trozos de papel, pero a medida que avanza la investigación, iremos acumulando muchas fuentes de información y será necesario de disponer de un sistema ordenado desde el principio. Muchos de los que se decican a la investigación reconocen que han desperdiciado un tiempo valioso buscando libros, publicaciones y citas por no haberse acordado de anotar la referencia en su momento, o porque inexplicablemente no tomaron nota del nombre de la revista, del autor o de la fecha.

Es positivo hacer anotaciones en papel, pero resulta importante traspasarlas apenas podamos al computador, así tenemos una segunda copia, que incluso las podemos ordenar alfabéticamente, por año, etc.

Las referencias

Hay varias formas de registrar las fuentes y otro tipo de información, toda ellas perfectamente aceptables, aunque la mayoría de las instituciones educativas disponen de sus sistema preferido, que se supone tendremos que adoptar. Si nos dejan escoger, debemos considerar cuál de las opciones nos viene mejor.

Las distintas editoriales tienes estilos diferentes. Fijémonos en las Bibliografías o las Referencias del final de los libros. Lo más probable es que nos encontremos con diversos sistemas, aunque todos contendrán la siguiente información:

Para libros:
Apellido y nombre, o iniciales del nombre, del autor
Fecha de publicación
Título, en cursiva
Lugar de publicación
Nombre de la editorial

Ejemplo:
DEMPSEY, AMY (2008) Styles, Schools and Movements. Barcelona, Art Blume.

Para artículos y capítulos de libros:
Apellido y nombre, o iniciales del nombre, del autor
Fecha de publicación
Título entre comillas
Fuente del artículo o el capítulo, es decir:
     Título de la revista o el libro
     Volumen, número y números de páginas en las revistas

Ejemplo:
DEMPSEY, AMY (2008) "Deutscher Werkbund", Styles, Schools and Movements, pp. 80-83.

Fuente: "Cómo hacer tu primer trabajo de investigación", Judith Bell.

jueves, 26 de mayo de 2011

CULTURA / Día del Patrimonio Cultural 2011

Cada año, desde hace más de 10, es que se celebra en mayo esta fiesta cultural que se denomina Día del Patrimonio Cultural...

HACIENDO UN POCO DE HISTORIA

En mayo de 1999, durante el gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, se celebró por primera vez esta fiesta con la apertura de numerosos edificios que generalmente permanecen alejados e inaccesibles a la mayoría de los ciudadanos, también los museos comenzaron a generalizar lo de "puertas abiertas" con la invitación al público general a asistir a sus exhibiciones no sólo como una obligación educativa sino también como un deleite del espíritu.

Luego de esa primera experiencia, muy exitosa por cierto, es que en mayo de 2000 se dictó el Decreto Supremo que "consagra" al último Domingo de mayo como Día del Patrimonio Cultural de Chile. Vale la pena agregar que cada año son más las instituciones y edificios privados que se suman a la muestra. Además de poder hacer recorridos y visitas guiadas por diferentes monumentos, las actividades están amenizadas por representaciones folclóricas, de juegos o de música, agregándole un sabor muy especial a las visitas, como de "tradicionalmente" chileno.

Según el Consejo de Monumentos Nacionales "el objetivo del Día del Patrimonio Cultural de Chile es consagrar una jornada festiva y de reflexión sobre los valores, el rol y el significado de nuestra herencia cultural. Fue establecido para potenciar la difusión, a nivel de toda la sociedad, de los bienes que integran nuestro acervo cultural y para incentivar la toma de conciencia acerca de su vulnerabilidad y de la responsabilidad que nos cabe a todos en su protección."

El Patrimonio de una nación lo constituyen todas las expresiones tangibles e intangibles que generen sus habitantes, ya sea en lo contemporáneo o de culturas de la antigüedad, las instituciones y sus costumbres; patrimonio está constituido también por la flora, fauna y ecosistemas, su conservación y difusión; los libros, las tradiciones, el arte y lo que en general llamamos cultura (docta y popular) también está dentro de nuestro patrimonio.


Tenemos el orgullo de invitar a apreciar y disfrutar de lo que constituye el patrimonio nacional, aportando a la difusión y conjunción de diferentes miradas, visiones y a veces ambiciones culturales. Los lugares patrimoniales no son sólo los grandes museos, también están a la vuelta de la esquina, en la plaza con un pequeño monumento y hasta el graffiti o mural que se hizo hace años en esa muralla adquiere valor... cuando lo valoramos personalmente. Ahí está la tarea o granito de arena que cada uno de nosotros puede aportar: darle valor a las cosas.

domingo, 22 de mayo de 2011

EDUCACION / "Al maestro, Con Cariño", mirando desde hoy...

La década de 1960

En el mundo entero fue un momento de muchos cambios, en ella comenzaron los movimientos que han hecho de los últimos cincuenta años los de avance más vertiginoso en las relaciones humanas y el desarrollo tecnológico, con lo que eso implica en el punto de vista social, cultural y político.

Los llamados “años ‘60” siempre serán identificados con la libertad, la rebelión juvenil y los cambios culturales masivos; esto abarca tanto desde la píldora anticonceptiva hasta la revolución cubana, pasando por la guerra en Vietnam y el asentamiento del rock como la música de esa generación: la de las flores y el amor libre. Los jóvenes se saben dueños de un gran poder y aquí lo empiezan a mostrar, no solo en lo político sino también en el arte. Por ejemplo, los Beatles se transforman en la pasión de multitudes desde comienzos de esa década y el pelo largo en una bandera de lucha contra los adultos, a los que se supone hay que obedecer, pero que ya no tienen la fuerza de antaño y se pone de manifiesto cuestionar su autoridad (y a las autoridades en general). La juventud se da cuenta de que quienes los han precedido han llevado al mundo a los conflictos a gran escala y deciden que no es lo que quieren para sus vidas; es discutible si los métodos que quisieron utilizar para mostrar su malestar fueran efectivos, lo que sí resulta indudable es que sentaron precedentes para el futuro, para nuestros tiempos y los movimientos de masas son nuestro pan de cada día, pues bien, sin esos rebeldes de los años sesenta la historia quizás sería distinta… Aunque si el mundo giraba hacia allá, hoy igual estaríamos hablando de los precursores, pero tal vez de los “Revolucionarios años setenta” u “ochenta”… ¿Quién sabe?

Hablamos de muchos cambios y avances, pero en la educación ¿se vivieron situaciones similares? La historia dice que sí, y nuestro país cuenta con el claro ejemplo de la Reforma Educacional que comenzó durante gobierno de Eduardo Frei Montalva y que quedó trunca en 1973 con el Golpe de Estado y la consiguiente Dictadura Cívico-Militar que dirigió el país hasta los años ‘90.

Especialmente un año: 1967

Este año resulta ser uno de los más emblemáticos de todos los tiempos ya que en él ocurrieron muchos hechos significativos, sobre todo en la cultura. Por ejemplo, Gabriel García Márquez lanza el clásico “Cien Años de Soledad”; se realiza el primer transplante de corazón en Sudáfrica; en Chile se escucha el que es considerado el primer éxito de rock nacional: “La Muerte de Mi Hermano”, del grupo Los Mac’s, inspirado en la guerra de Vietnam; debuta el grupo The Doors, y aparece el disco “Sargent Pepper’s Lonely Hearts Club Band” de los Beatles, en que el uso de las drogas y la sicodelia resultan de lo más artístico. En el cine, se asiste al estreno de “Los Doce del Patíbulo”, “Fahrenheit 451”, “Bonnie & Clyde”, “El Graduado”, y también una que nos toca de cerca en el tema de la educación: “Al Maestro, Con Cariño” (To Sir, With Love), dirigida por James Clavell.

“Al Maestro, Con Cariño”

La cinta, basada en la novela de 1959 del guyanés Edward Ricardo Braithwaite, resulta muy atractiva, a primera vista, por la banda sonora que la recorre, compuesta por Ron Grainer, donde destaca el tema principal: “To Sir, With Love”, interpretado por Lulu (que en la película aparece encarnando al personaje Barbara Pegg). Pero no son solo acordes lo que nos entrega Clavell, sino una película precisa y concisa, que no se diluye entre llamativos conflictos ni efectos complejos, sino que hace la crónica de una historia en la que los personajes y sobre todo sus actitudes son los verdaderos protagonistas.

Mención aparte merece el gran Sidney Poitier encarnando con mucho realismo al ingeniero que llega a una escuela a hacer clases, luego de haber estado desempleado por varios meses. No tiene el papel de un héroe ni su afán original es lograr el crecimiento integral de algunos alumnos que no conoce, que están en un barrio marginal de Londres, alejado de la parafernalia sicodélica que nos podríamos imaginar cuando consideramos el año de su estreno: 1967…

Poitier lo único que necesita es un empleo provisorio, y mientras antes encuentre el trabajo de ingeniero, mejor para él. En la película, el cesante de los primeros minutos se va transformando en profesor. No tiene la vocación de pedagogo, o no la ha descubierto, pero nos entrega una lección de que cualquier trabajo hecho con profesionalismo y dignidad merece la pena enfrentarlo. Al final y luego de varios altibajos, nos podemos da cuenta de que, con vocación o no, logra motivar a esos jóvenes, les cambia el esquema y los descoloca, luego los enfrenta y resulta vencedor. Y todos ganan algo, incluso él.

No podemos dejar de mencionar que los gestos del actor son asombrosamente comunes y corrientes, sus miradas son profundamente normales, tanto que podemos sentirnos muy cercanos a alguien así, y es probable que una persona como él sea parte de nuestros conocidos…

Y encuentra trabajo de ingeniero por fin, y aquí le asaltan las dudas sobre qué tendrá que hacer con su futuro: Irse a trabajar con números, tecnología y buscar nuevos horizontes económicos o dar nuevos pasos en la educación, sufriendo con alumnos casi delincuentes y desinteresados en salir de un ambiente que los tiene prisioneros.

Ni la primera ni la última de profesores

Hace pocos meses el único film que relacionábamos con educación podría ser la ochentera “Sociedad De Los Poetas Muertos”, que mostraba el cambio en la forma de enseñar, de hacer parte a los alumnos de su propia historia literaria. Hace menos tiempo vimos en clase “La Historia Del Sr. Clark”, que es bastante emotiva en algunos pasajes, pero que, luego de ver “Al Maestro, Con Cariño” queda bastante disminuida, y considerando que las separan treinta años podríamos afirmar que, artísticamente, es una copia muy mediocre. Pero el afán de este escrito no apunta principalmente al valor cinematográfico de las obras, así es que retomemos el camino hacia la educación…

¿Nos tocará enfrentar alumnos así? ¿Sabremos qué hacer?

La primera pregunta es muy probable que reciba una afirmación como respuesta, en cambio la segunda de seguro que se gana un “No”, por lo menos la primera vez.

El contexto social en muchas partes de Chile es muy semejante a ese Londres de los suburbios en los años ’60, por lo tanto una de nuestras misiones y necesidades será contar con herramientas que nos permitan enfrentar desafíos similares, y buscar la preparación en diferentes ambientes humanos. En la película, el profesor llega tratando a los alumnos como niños (a todas luces vemos que ya no lo son) y les quiere enseñar cosas que debieron haber aprendido varios años antes, por lo tanto les quiere entregar información que ya no resulta atractiva para ellos y, por lo tanto, fracasa en este primer intento de lograr que aprendan algo. Es evidente que si llevamos este conflicto a nuestros días y la enseñanza básica, nos encontramos con niños altamente informados, mucho más receptivos a los estímulos que lo que nosotros mismos fuimos, entonces llegan al colegio con muchos conocimientos que quizás, por programa, debamos enseñarles en el aula, pero que por la práctica ya dominan y les resultarán de un aburrimiento espeluznante. Y si los enfrentamos sin salir del programa lograremos lo mismo que el profesor en la película: fracaso y desinterés hacia las materias.

Cuando nos demos cuenta de que algo no anda bien con el método, tendremos que esforzarnos por practicar la autocrítica y analizar el por qué de eso que no funciona, y a la vez debemos estar preparados para dar un giro a nuestra idea original con el curso. Ocurre en la película y tenemos fe de que ocurra en la vida real.

Ahora, que fuimos capaces de detectar el error, debemos ser capaces de enmendarlo. Para ello necesitamos potenciar lo que considerábamos el “Plan B” Esto va por nuestra cuenta, suponemos que no viene en los programas.

¿Es necesario cambiar de estrategia?

Lo que puede ocurrir, también, es que tengamos tanta convicción de que lo que estamos haciendo es lo correcto y que optemos por no cambiarlo, y si los niños no aprenden o no comprenden será su problema, porque nosotros tenemos la razón en enseñarlo de tal o cual manera, la que escogimos de antemano.

Creemos que lo descrito en el párrafo anterior no es lo que nos gustaría proyectar o poner en práctica cuando estemos enfrentados a estas situaciones en nuestra vida laboral, consideramos que sería mejor buscar una forma de enseñar los contenidos que se adaptase al contexto en que nos desenvolveremos y reconocer la ineficacia de un método que no nos resultó. “La verdad da un poco de miedo”, nos dice el profesor en una escena, y es cierto: Enfrentarnos al error da susto, pero creemos que es lo mejor para mejorar. Entonces, nuestra respuesta a la pregunta anterior es un contundente “Sí”… Es necesario cambiar de estrategia si advierto que lo que hago no resulta, y lograr modificar para mejorar será uno de los principales objetivos como profesionales.

El profesor cambia su enfoque y a los alumnos les resulta mucho mejor el nuevo trato, ya no serán niños, sino adultos y lo que les enseñará les servirá en la vida real, esa que muchas veces queda tan lejos de la sala de clases.

Profesores más allá del aula

Un último punto, brevemente, es la vinculación de los maestros con la vida personal de los alumnos. A nuestro parecer es bastante positivo generar lazos que vayan un poco más allá de la sala de clases, eso nos servirá para descubrir algunas respuestas y enfrentar de mejor manera los posibles conflictos familiares que puedan sufrir nuestros alumnos. Así veremos que, antes que educandos, son personas, con sus propias cargas y necesidades, y muchas veces necesitarán mejor una palabra que los guíe y no un dedo que los apunte por sus errores.

 
Videografía

CLAVEL, James Al Maestro, Con Cariño (To Sir, With Love). Londres, Inglaterra, Columbia British Production & Columbia Pictures Corporation. 1967, 105 min.

miércoles, 18 de mayo de 2011

lunes, 16 de mayo de 2011

CULTURA / Inauguran Rincón Lector en Hospital de Rancagua - 17 de mayo

Editorial Arte Gráfica y el Hospital Regional de Rancagua invitan a toda la comunidad a la inauguración del Rincón Lector el próximo martes 17 de mayo a las 11:00 hrs.

Tras la exitosa realización de la II Feria Solidaria del Libro en la Plaza de Los Héroes de Rancagua, revistas, libros, lápices y hojas donados por el público asistente y las editoriales e instituciones convocadas al evento, servirán para implementar un rincón de le ...ctura en el policlínico pediátrico ubicado en el primer piso del Hospital Regional.

El ala este del primer piso del edificio antiguo de la institución de salud pública, atiende a diario una gran cantidad de personas provenientes de toda la sexta región. Las horas de espera y la necesidad de aumentar el nivel de lectoría en nuestra población fueron los motivos para que Editorial Arte Gráfica propusiera al Hospital Regional habilitar un punto lector de lunes a viernes en los horarios de mayor afluencia de público, esto es entre 10 y 13 hrs. Fue así como en una segunda versión de la Feria Solidaria del Libro, que para este año trajo una amplia muestra de editoriales y personajes ligadas al fomento lector, se reunió el material necesario para que los usuarios puedan leer, y los más pequeños escuchar cuentos y dibujar.

Tiendas AMA, uno de los colaboradores que realizó talleres durante la actividad del pasado 25 de abril, confeccionó libretas con materiales reciclados, los alumnos que participaron pusieron un mensaje de esperanza para los niños que están en el Hospital. Estas libretas artesanales serán obsequiadas el día de la inauguración.

Fuente: Editorial Arte Gráfica