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sábado, 23 de febrero de 2013

EDUCACIÓN FÍSICA / Causas de la subvalorazión de la educación física

Las razones que intervienen en la subvaloración de la educación física son de diversa índole. Entre las más importantes cabe mencionar la existencia de una experiencia personal negativa respecto al propio cuerpo, el lugar donde se desarrolla la clase y la ignorancia del profesorado de otras áreas sobre la disciplina.
 
La experiencia personal
 
En cualquier situación, la experiencia personal deja una huella difícil de borrar. Con el tiempo y la madurez, algunas de estas vivencias logran superarse, pero otras permanecen por siempre en nuestro interior y se manifiestan mediante el rechazo ante cualquier actividad en la que intervenga el cuerpo, aunque sea de manera lúdica o recreativa.
 
El lugar donde se desarrolla la clase
 
El lugar habitual de la clase (el patio, la pista o el gimnasio) acostumbra a coincidir con el espacio destinado al recreo. Son zonas alejadas de las aulas, para que se distingan claramente las áreas donde se estudia y aprende de las destinadas al esparcimiento. A algunas personas, no obstante, aún les resulta difícil comprender que el espacio de diversión puede ser el mismo que el de aprendizaje.
 
La ignorancia sobre la disciplina
 
Algunos profesores confiesan que se sienten capaces de relacionar su materia con cualquier otra, excepto con la educación física, lo que responde a la visión obsoleta que se tiene de la disciplina.
 
La confusión entre educación física y práctica deportiva
 
Otro error común entre el profesorado es confundir la educación física con la práctica deportiva, tanto porque su experiencia coincide con esta idea como porque se cree que la meta de la asignatura es la práctica de los deportes. En algunas ocasiones, esas ideas cobran fuerza por la experiencia en el aula, donde se suele dar la circunstancia de que alumnos que son buenos estudiantes son malos deportistas y poco amantes del esfuerzo físico y, por el contrario, estudiantes con buen rendimiento físico y deportivo presenta un bajo rendimiento académico, hecho sobre el que, sin duda, se debería reflexionar.
 
Finalmente, algunas frases de personalidades respecto de la educación física, quienes ya en el siglo XIX se mostraron preocupados por la necesidad de impartir una educación global de la persona y, en concreto, una educación física apropiada en la escuela.
 
En la Constitución de Colombia (1819), Simón Bolívar incluyó un apéndice de dos partes. La primera trata del poder moral y la segunda, de la Cámara de Educación. En esta última, artículo primero, quedó escrito: "La Cámara de Educación está encargada de la educación física y moral de los niños, desde su nacimiento hasta la edad de doce años cumplidos".
 
José Martí, político cubano, escribió "A los niños, sobre todo, es preciso robustecerles el cuerpo a medida que se les robustece el espíritu..."
 
El escritor nicaragüense Rubén Darío no fue ajeno al concepto de educación integral: "En el actual sistema de educación que se sigue entre nosotros es de aplaudirse que se procure el ensanche de la fuerza física a la par que el de las facultades intelectuales. Un gimnasio es tan útil a un niño que puede darle hasta la vida. Para la educación de hombres y mujeres es incalculable el bien que produce. Después del libro, el aro de goma, o el trapecio, o el salto..."
 
Resulta, cuando menos, curioso y admirable que hace tanto tiempo en Latinoamérica se diera a la educación física una importancia que hoy, lamentablemente, se le niega en muchos lugares.
 
Basado en "Didáctica de la Educación Física", José Manuel Aja, 2009.

miércoles, 15 de junio de 2011

EDUCACION / Célestin Freinet. Un innovador presente desde el siglo XX

Buscando información sobre el francés Freinet nos encontramos, de partida, con varios calificativos extraordinariamente positivos, como por ejemplo: “el innovador” y “excepcional”. Entonces no nos estábamos enfrentando a un desconocido o pedagogo menor. Entonces, la tarea de saber sobre él se hizo más amena. ¿Qué es eso de la imprenta en la escuela? Una rareza, pero no es tan así y tiene mucho sentido en el afán educador de Célestin. Vamos por partes.

Nace en Gars, un pequeño pueblo del sur de Francia, el 15 de octubre de 1896. Su familia es campesina y pobre. Luego de una niñez y escuela con bastantes sacrificios y privaciones, ingresa en 1912 a la Escuela Normal de Maestros de Niza, dos años después le corresponde reemplazar a un profesor que ha partido al campo de batalla. Sí, la Primera Guerra Mundial ha comenzado en 1914 y pronto deberá él también irse a combatir… Esto sucede en 1915, cuando se va a la guerra como Subteniente.

Es herido en una batalla y debe pasar los próximos 4 años convaleciente, de hospital en hospital. Ha sido dañado en un pulmón y nunca se recuperará por completo, además que respirará mal y, según él, a esto se deben sus innovaciones pedagógicas, en el sentido de que las actividades de los alumnos se toman el que normalmente sería el lugar de la palabra del profesor.

En 1920 es designado maestro en la escuela de Bar-sur-Loup, un pequeño pueblo de los Alpes. Aquí, alejado de la costa y rodeado de secas montañas y árboles, es donde comenzará a desarrollar su actividad pedagógica, y también militante. En esta pueblerina escuela introducirá la imprenta en la clase, publicará artículos en revistas como “La escuela emancipada”, se acercará a la llamada “Nueva Educacion”, conocerá a Ferriére y Cousinet, entre otros, y luego se alejará de la pedagogía tradicional, y también de la nueva…

Entre todas sus actividades se da tiempo para fundar una cooperativa de trabajadores para electrificar su pueblo natal, Gars. En 1925 conoce a Elise Lagier-Bruno, con quien contrae matrimonio e ingresa al Partido Comunista. También viaja a la Unión Soviética y esto tendrá una gran influencia en sobre su idea de la “educación popular” en la que ya está pensando.

En 1928 se va de Bar-sur-Loup a Saint-Paul-de-Vence, ya ha iniciado una parte fundamental de su obra: la imprenta y la cooperativa escolar, entre otras. Esta ciudad en que viven no es como el campestre pueblo de donde venían, y una pareja de profesores comunistas no tiene nada de bien visto. Cabe destacar que a comienzos de la década de 1930 se produce un avance de los movimientos de extrema derecha en buena parte de Europa occidental. Luego de un tiempo de ser pasados a llevar, son enviados de vuelta a Bar-sur-Loup, pero no aceptan volver a hacer clases ahí, si bien la comunidad los había recibido muy bien, y se dedican a desarrollar el movimiento y la Cooperativa de Enseñanza Laica (CEL), que ya se había convertido en una buena empresa de producción de material pedagógico.

La que nació con esta acción fue la idea de una escuela libre experimental. Logra reunir fondos y ayuda para construir una escuela en Vence, en un lugar relativamente aislado. Tiene aulas grandes y espacio suficiente para los alumnos, que en su mayoría son hijos de obreros parisinos, gente de bajo estrato social y, como Elise Freinet contaría más adelante, “unos cuatro o cinco niños de familias acomodadas que confiaban en ellos.”

Ya se acerca la Segunda Guerra Mundial. Estamos en 1939 y Freinet es detenido y llevado a un campo de concentración, luego obtiene la libertad. En 1948 transforma la Cooperativa en “Instituto de la Escuela Moderna”. En 1950 deja de pertenecer al Partido Comunista, provocando una conmoción en la base de su movimiento, de ahí en adelante los congresos serán luchas pedagógicas.

Célestin Freinet muere el 8 de octubre de 1966, a punto de cumplir 70 años. Su movimiento, como a pocos, le sobrevivió y su esposa, Elise, se encargó de mantenerlo vigente.

Antecedentes y primeros aportes

Estudios del medio, el diario, la imprenta y la correspondencia entre escuelas se convertirán, como nos consta, en elementos primordiales de una revolución pedagógica en ciernes y que con la distancia de los años podemos apreciar casi en su totalidad.

Los antecedentes más próximos a la pedagogía de Freinet los encontramos en gran medida representados por la Escuela Progresista norteamericana, y los postulados de John Dewey. También en la Escuela Nueva europea, con los aportes de Decroly y su método de Centros de Interés y Programa de Ideas Asociadas.

La Escuela Moderna es impulsada por el propio Freinet, y ésta pretende superar el espíritu pedagógico de la Escuela Nueva.

Una de las influencias más importantes para él fue la vida de pueblo. Ahí, en el campo, encontraba la tranquilidad de la vida, pero también la sabiduría campesina, que muchas veces es más directa, lógica y útil que las grandes y aparatosas soluciones que se encuentran en las ciudades. Su vida siempre estuvo ligada al campo y la experimentación de sus ideas pedagógicas también estuvo presente. Este relativo aislamiento fue tierra fértil para los aportes que Freinet logró desarrollar en la educación, aquí podía salir del aula e ir en busca de la rica vida campesina y artesana que existía aún en esa época. Derivado de esto encontramos una de sus primeras innovaciones: la clase-paseo, en donde se observan el medio natural y humano. Pero no se queda sólo en la observación (cosa que Decroly ya había planteado como estudio del medio: alimentación, solidaridad humana, defensa contra los peligros, etc.) sino que plantea que el puro conocimiento no resulta útil si no se intenta obrar sobre él y modificarlo. Y avanza en ese sentido mediante dos dimensiones: 1) Los estudiantes dan a conocer en clase los testimonios de hechos y acontecimientos que han llamado su atención, originando el “texto libre”, y 2) el “diario escolar” y “correspondencia interescolar”, que sirve para difundir en otros colegios estos aportes individuales, mejorados y modificados democráticamente en clases. Así la comunicación se convierte en un medio excelente de acceso a lo escrito.

De esta forma, el nuevo deseo de comunicar o socializar lo vivido hará que los estudiantes realicen observaciones más meticulosas, con miras a entregar la información recogida por ellos a personas de otros lugares, de otras escuelas. Con la acumulación de estos informes y cartas escritas a mano, viene velozmente el nuevo paso en la innovación: la imprenta en la escuela.

Entonces, estos estudios del medio, el diario, la imprenta y la correspondencia entre escuelas se convertirán, como nos consta, en elementos primordiales de una revolución pedagógica en ciernes y que con la distancia de los años podemos apreciar casi en su totalidad. Esta será la base de lo que hoy conocemos como recursos tecnológicos en las clases, sumando video, computadores y proyectores.

Concepción pedagógica

Rechaza la educación tal como se entregaba en su época. Se acerca y escarba en el movimiento de la Escuela Nueva, pero luego se aleja por considerarla burguesa. Aquí inicia su nuevo modelo pedagógico.

Freinet surge como un gran paradigma de esa realidad educativa a la cual él pertenecía. Para plantear su nueva propuesta pedagógica, parte de un análisis en profundidad del contexto escolar que le tocó vivir, con el cual no estuvo de acuerdo nunca; y es a partir de aquí que Freinet diseña, organiza y ensaya su nueva propuesta pedagógica, para que luego poco a poco se vaya difundiendo.

Como ya hemos dicho, no estaba de acuerdo con la escuela tradicional de su tiempo, a la que él denominada escolástica: “La escolástica nos ha preparado para hablar, explicar; no nos ha entrenado en el trabajo, la observación, experimentación, realización. Ha cultivado en nosotros la actitud del profesor que interroga, controla, sanciona” (GONZALEZ, José. “Freinet: su contexto y su pensamiento”).

Él critica al tradicionalismo porque separa al niño de la vida misma. Es así que una vez detectado el problema, Freinet busca una posible solución que luego se convertirá en su gran aporte pedagógico. Pero, como toda propuesta innovadora no aparece de la nada. Necesitará ciertas influencias que marcarán las bases de su pedagogía, y como adelantábamos, sus dos grandes influencias fueron su pueblo  y el pensamiento pedagógico de variados personajes.

Respecto de su pueblo y el campo en general, lo que le motivaba era la sabiduría que allí podía encontrar. Alimentándose de calor humano y sentido común, que Freinet conservó desde su origen.

“El trabajo de Freinet se inicia leyendo a los académicos, analizando sus trabajos, estructurando su propia concepción. Realiza una síntesis creadora, retoma los valores de María Montessori, los enlaza con la escuela activa, del mismo modo que ata los elementos de Makarenko…” (“Dar la palabra a Freinet”). Así, en esta síntesis tomará elementos de Rosseau (naturaleza del niño), Pestalozzi (su pedagogía social), Decroly (su concepción globalizadora), Cousinet (su método de trabajo grupal) y Dalton (el aprendizaje al ritmo del alumno). Como vemos, aprovecha estos aportes de la Escuela Nueva, pero no se queda allí. Él siempre fue partidario de aplicar estas nuevas técnicas, pero nunca con la restricción de hacerlo a ojos cerrados y encuadrados solo en lo que decían, sino experimentar cambios, hacer mejoras y adaptar esas ideas al contexto en que aplicaran. Y esto también lo hacía presente en las conversaciones con sus colegas maestros.
Estas diferencias que se van produciendo con la Escuela Nueva, si bien está de acuerdo con muchos postulados, provocan su alejamiento de ella. Ya que consideraba que sólo se podían aplicar sus planteamientos en un contexto donde no hubiesen escuelas pobres (¡y claro que las había!). Califica al movimiento de “burgués”, puesto que todo se concentraba en el trabajo en colegios de ciudad y no se preocupaba de la escuela campesina, que era el medio que Freinet tanto valoraba.

Es así, que empieza su nuevo modelo pedagógico en las afueras de París, en Vence, rodeado de la naturaleza.

Una de las diferencias de Freinet con los otros pedagogos es que parte por darle preferencia a la práctica de los escolares, transformando durante este período al niño en el protagonista de su propio aprendizaje, procurando dar respuestas prácticas a los problemas que su realidad le presentaba.

Otra característica de su estilo es que la teoría no se crea y luego se aplica, es completamente a la inversa: desde la práctica se dirige a la teoría, así no tiene que enfrentarse a proyectos imaginarios y desprovistos de base empírica. Esto, a la vez que innovador, presentaba un problema para el desarrollo del programa escolar obligatorio que cada escuela debía cumplir. Estamos hablando de un colegio con pocos recursos y estudiantes provenientes de estratos sociales bajos, en resumen: una escuela pobre.

Con este problema frente a él se plantea, desde la precariedad presente, una pregunta fundamental: ¿qué queremos obtener de nuestros niños? Y surgen dos respuestas típicas, que quizás en nuestros días siguen vigentes. Una es el “criterio funcional utilitario” y la otra el “criterio inmediatista”. El primero se refiere a que los padres no están interesados en la formación integral del niño, sino en que termine de estudiar, rinda satisfactoriamente las pruebas y ocupe un puesto codiciado o un cargo que le permita recibir buena cantidad de dinero. El segundo se trata de un lastre que se arrastra hasta hoy, y tiene que ver con las políticas educacionales que en su mayoría resuelven problemas a corto plazo, muchas veces mirando la próxima elección o mantenerse en el poder, y no se detienen con calma a pensar lo que requerirá la educación o la sociedad en las próximas décadas.

Entonces, luego de tropezar con estos criterios, Freinet nos cuenta en su libro “La Escuela Popular Moderna” el verdadero propósito que, según él, debe tener la educación: “El niño desenvolverá al máximo su personalidad en el seno de una comunidad racional a la que él sirve y que lo sirve. Así cumplirá su destino, elevándose a la dignidad y a la categoría del hombre que se prepara para trabajar eficazmente cuando sea adulto”.

Aunque él mismo acepta que tal fin es solo un ideal, sin embargo lo formula porque considera al niño en su mutabilidad, es una concepción dinámica y a kilómetros de la pasividad que los viejos pedagogos pregonaban. Entonces, el niño es lo más importante y la escuela debe girar en torno a él, pero a su vez debe ser eficiente y humana. La pedagogía postulada por Freinet, que se centra en el alumno, debe hacerlo también en sus posibilidades, necesidades y deseos, así es posible alimentar esas posibilidades y ayuda a desarrollarlas.

Con esto, también demuestra su deseo de integrar los intereses del niño hacia la enseñanza con la comunidad a la que pertenece. También respeta su libertad y estimula su creatividad, que a la larga van formando su personalidad.

Para Freinet es el niño el que va formando su propia personalidad y la desenvuelve con la ayuda de los maestros. Nos hace una certera comparación con un ganadero que lleva a su ganado joven a pastar al mejor prado que se encuentra con hierba jugosa, que les dará fuerza a sus cuerpos y brillo a su piel. En este ejemplo el ganadero es el maestro, el ganado joven son los niños, el prado es el medio educativo (natural) y la hierba jugosa representa las técnicas utilizadas en la formación.

Educación para el trabajo

Desde los primeros años las personas deben prepararse para enfrentar un futuro adulto y en el trabajo. Lo mejor es tener disciplina interna, trabajo en equipo y cooperación para que las tareas lleguen a buen puerto.

En su libro “La Escuela Popular Moderna”, Célestin Freinet declara: “El trabajo será el gran principio, el motor y la filosofía de la pedagogía popular, la actividad de donde se derivarán todas las adquisiciones”. Con esto, se deja de lado toda educación que huela a pasividad. Nos propone, entonces, lo que él llama Educación para el Trabajo.

Así, el trabajo debería tender a ser una actividad organizada, cooperativa y responsable, una actividad útil al grupo y al individuo, como también un instrumento de aprendizaje social, teórico y práctico. Plantea, además, que para acceder a este estado el juego-trabajo y el trabajo-juego son fundamentales, y que estos conceptos no nos sino dos funciones naturales de las especie humana.

Con estos instrumentos de su lado, se dedicará a formar “cabezas y manos expertas” dentro de una escuela que esté inserta en la vida del niño… Ahora el trabajo quedará enlazado a la misma sociedad. En esta sociedad del trabajo, la escuela también estará perfectamente integrada al proceso general de la vida.

De esta escuela del trabajo, lo que mejor se rescata es el trabajo en equipo, las responsabilidades y, sobre todo, la cooperación como la característica más importante de su pedagogía.

Toda la obra de Freinet está cruzada en todos los sentidos por el trabajo grupal, pues todos sus planteamientos necesitan, obligatoriamente, la participación de más de uno para llevarse a cabo, ya sea en la creación como también en las correcciones y mejoras de los “productos”.

Esta cooperación se hace latente entre los alumnos, quienes compartes toda la labor de investigación, aprendizaje y trabajo. También es importante la participación del profesor coordinando la convivencia y la vida social entre los alumnos. Y, para terminar, es importante también entre los propios maestros, pues pueden compartir sus experiencias, mejorar ideas y renovar las técnicas.

El aprendizaje para Freinet

El niño debe estar en el medio de la educación y sus intereses deben transformarse en el centro de interés de la escuela. Aprender por ensayo y error es lo mejor para el desarrollo de los alumnos.

Proponía un aprendizaje espontáneo a base de pruebas, ensayos y errores, muy al contrario del aprendizaje sistemático construido abstractamente.

Partía del niño y su “centro de su interés”. Una nueva novedad de Freinet para la época… Pero para esta renovación y esta manera de ver el aprendizaje, tuvo que buscar un método que diera la posibilidad al niño de aprender en la escuela de una forma similar a cómo lo haría en la vida.

Este método sería, en definitiva, el “tanteo experimental”, en donde, por ejemplo, un niño aprende a caminar y hablar ensayando y errando. Además este método promueve el trabajo de observación e indagación en hechos por los que el niño se muestra naturalmente interesado.

Freinet contempla el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo en cuenta a quienes están aprendiendo, dado que son ellos los que construyen su conocimiento, dando todo su valor a la capacidad cognoscitiva individual y colectiva.

Las etapas educativas según Freinet

Desde el inicio de la vida se vive en una etapa pedagógica, que va ayudando a formar a los futuros estudiantes formales, y a la vez ayuda a la labor del profesor.

Para Freinet, las etapas educativas eran cuatro, que detallamos a continuación.

1° Período preescolar: Desde el nacimiento hasta los dos años
La etapa preescolar es importante y determinante en la formación del niño durante los primeros años. De esta formación inicial dependerá, en gran medida, el éxito pedagógico. Aquí el niño inicia sus primeras experiencias “por tanteo”, a través del juego-trabajo que permite al niño prepararse en realidad.

2° Parques de niños: Dos a cuatro años
El nombre de la segunda etapa tiene una razón para denominarse “parque”, y es que durante esa edad, Freinet observaba que los niños de ciudad vivían en viviendas sin espacio, sin campo, sin flores. Y planteaba que los hijos de los trabajadores eran como los animales en los jardines zoológicos que están obligados a adaptarse, como puedan, a un espacio muy reducido, rodeados de esqueletos de árboles, un riachuelo simulado y viviendo en una tierra pelada y muerta.

Entonces, la posible solución para esos animales sería un parque, para que pudiera vivir en su medio natural y en libertad. Ése es precisamente el medio que quiere rescatar para los niños, lo compara con esos animales salvajes, pues no está hecho para vivir encerrado, por lo tanto el medio que más le convendría sería la Naturaleza, entonces es la Naturaleza la que pone a disposición de estos niños.

3° Escuela maternal: De cuatro a siete años
Esta etapa es la de la educación intermedia entre el medio familiar y el medio escolar.

Para llegar aquí, el niño ya ha debido conquistar el medio que lo rodea y con eso ha quedado empapado de experiencias de los más diferentes tipos y estilos. En este período comienza el tiempo del trabajo que es: juego-trabajo y trabajo-juego.

4° Escuela primaria: Desde los siete a los catorce años
Ya el niño ha entrado al sistema formal de educación y puede ser guiado por un pedagogo. Aquí será conducido por las diferencias experiencias sociales y comunes a las personas de su edad, aprenderá conceptos intelectuales y novedades técnicas que en el hogar ya no es posible entregar.

Comienza la preparación definitiva para convertirlo en una persona útil a la sociedad, pensando en el trabajo y aprendiendo a resolver los problemas cotidianos que la vida le pondrá en frente.

Técnicas Freinet

Destina una buena parte de su tiempo en ir implementando diferentes y novedosas formas de enseñar y hacer del estudio una actividad motivadora, tanto para el alumno como para el maestro.

A continuación hacemos un recorrido por algunas de las técnicas que Célestin Freinet utilizó en su escuela.

La correspondencia escolarParte de la idea de que todo ser humano necesita comunicarse. Se trata de la redacción de cartas donde los alumnos comentan sus vivencias y experiencias, en su casa y barrio. Éstas son leídas y corregidas. Con esta técnica motiva la investigación y mejora el nivel de comunicación oral y escrita.

El diario escolar
Busca enseñar la lengua escrita a través de un “método natural”. Cada alumno, de acuerdo a la lista, debe redactar lo sucedido en el día, en la siguiente jornada lo debe leer un compañero/a. Esto permite mejorar la redacción y la lectura en forma natural.

La imprenta escolar
Se trata de elaborar un periódico escrito por todos los de la clase, que se debe reproducir para que cada uno lo pueda leer. Puede ser modificado.
Rincón de avisos
Se elabora un panel que es instalado a un costado de la pizarra, en el que cada niño/a tendrá que poner un anuncio (real o no) sobre una actividad que se vaya a realizar.

Correspondencia interescolar
Es similar a la primera técnica descrita, pero esta vez las cartas serán enviadas a otra escuela que podría estar en otra comunidad, para contar las historias y narrar la vida en la que está inmerso.

La asamblea escolar
Es una reunión de carácter informativo en la que los alumnos conocerán el tema a tratar con anticipación. Se elige votando a quien conducirá esa sesión y a un secretario, que deberá registrar (en palabras o dibujos) los comentarios. Al final este secretario habrá de explicar qué razones tuvo para escribir o dibujar.

Dibujo libre
Se les pide a los niños que hagan un dibujo, lo que quieran. Pero luego del tiempo asignado tienen que explicar de qué se trata su obra y las razones que tuvo para hacerlo de tal o cual manera.

Corrección colectiva
Un alumno escribe un texto en el pizarrón, sus compañeros lo leen en silencio. Luego el profesor lo lee tal como debe ser pronunciado, entonces los niños marcan los errores ortográficos en la pizarra. Al final se reescribe el texto ya sin faltas.

Si la corrección es de estilo o redacción, deberá ser autorizado por el niño que escribió el texto original.

Texto libre
Texto que cada niño redacta de acuerdo a su experiencia e intereses. Lo que resulta es un “producto” de la vida del niño. También puede ser corregido en el pizarrón.


Cálculo vivo
Parte del supuesto que la aritmética (entre otros aspectos de la matemática) se puede aprender mediante problemas de la vida real. Usa fundamentalmente la intuición de los alumnos para buscar respuestas basadas en su experiencia.

Este proceso se podría resumir así: 1) Se plantea un problema y se busca una solución individual; 2) Se trabaja en equipo para buscar formar de solución y comentar los resultados; 3) Se resume la solución a la que llegó el grupo; 4) La solución es explicada por un miembro del equipo, y 5) Se realiza una conclusión grupal sobre la solución que resultó más “económica”, ya sea en tiempo o trabajo.

Conferencia
Se refiere a la explicación por parte de una “experto”, sobre un tema de interés. Quien la realiza debe intentar esclarecer los puntos oscuros del tema.

Esto se parece mucho a las disertaciones que conocemos, ya que, según la propuesta de Freinet:
- Los alumnos escogen un tema de interés para trabajarlo durante la clase o a lo largo de la semana.
- Luego se nombra al “experto” que será responsable de preparar el material y realizar una investigación sobre el tema. Se realiza la conferencia.
- Finalmente, el auditorio realiza preguntas que el expositor responderá, a su vez éste también puede preguntar al auditorio.

Otros elementos
El friso: Dibujo decorativo realizado sobre una superficie utilizando diversas técnicas de dibujo.
El diario mural: Conjunto de trabajos de los alumnos que son presentados colectivamente a los otros alumnos.
Los ficheros: Contienen un conjunto de fichas de trabajo con actividades, experimentos, resúmenes, etc., de forma que puedas ser consultadas como si se tratara de un diccionario.

Enseñanza de las ciencias
Para enseñar al niño los conocimientos de la naturaleza se deben hacer en forma prioritaria la observación, el análisis y la experimentación como elementos primarios de "uso" de los fenómenos naturales (los rayos, el sol, la luna, la lluvia, etc.), los animales, las plantas, en lo que deberán usarse experiencias de aprendizaje, es decir crear la idea de la ciencia como un proceso vivo y de generar el interés y la curiosidad del alumno por el proyecto en el que se trabaje.

Bibliografía

ABBAGNANO, Nicola Historia de la Pedagogía. México, Fondo de Cultura Económica, 1987
FREINET, Célestin Por una escuela del pueblo. México, Fontamara, 1994
LUZURIAGA, Lorenzo Historia de la Educación y la Pedagogía. Buenos Aires, Editorial Losada, 1956. 2° edición

lunes, 6 de junio de 2011

EDUCACION / John Dewey. Filósofo de América, su vida y aportes

EL COMIENZO

Nació el 20 de octubre de 1859 en Burlington, Vermont (Estados Unidos). Sus padres fueron Archibald Dewey y Lucina Rich.  Ingresó a la universidad en 1875, donde conoció la teoría evolucionista de Darwin y la filosofía social que enseñaba Henry Torrey. En 1881, luego de graduarse, comenzó a dar clases en una escuela cercana a su Burlington natal, para estar cerca del maestro Torrey, con quien siguió estudiando filosofía.

En 1884 comenzó a trabajar en la Universidad de Michigan, desde donde publicó un par de ensayos y su primer libro de importancia: Psicología (1887). En estos trabajos quiso unir en un mismo sistema el neo-hegelianismo y la psicología experimental, intentando crear lo que él mismo denominó “Método Filosófico”. De esta misma época comienza a idear lo que se terminaría llamando “instrumentalismo”, donde postula que las ideas son herramientas para resolver situaciones problemáticas, al igual que consideraba a la escritura y la lectura como puros instrumentos.

Se casó en 1886 con la una de sus alumnas: Harriet Chipman, con quien tuvo 7 hijos. En 1888 se fue de la Universidad de Michigan para impartir la cátedra de filosofía en la de Minessotta, pero esto duró unos pocos meses, cuando fue llamado desde Michigan para ocupar el cargo de director del Departamento de Filosofía. En 1894 se fue a la Universidad de Chicago siendo el jefe del Departamento de Filosofía (que también abarcaba psicología y pedagogía). Gracias a él, se creó el Departamento de Educación, donde fue director. Estando en esta universidad publicó “Concepto del arco reflejo en psicología” (1896), donde afirma que los organismos interactúan con su entorno a través de la selección y el condicionamiento de sus propios estímulos.

UNIENDO PUNTOS EXTREMOS

Sus ideas políticas ya están con él, por ejemplo el progresismo social, pero no es especialmente expresivo respecto de estas ideas y las mantiene en reserva. Este “compromiso social” también se expresaba en su compromiso con la reforma a la educación. Y es aquí donde, en 1896, se hace presente uno de sus aportes más famosos: la “Universitary Elemental School”, conocida como la Escuela Dewey, que fundó basándose por un lado en el punto de vista de que el currículum es lo más importante y que a los niños debería enseñárseles la “sabiduría acumulada por la humanidad”, y, por otro, en que el niño debía ser lo más importante, dejando en un segundo plano los contenidos y privilegiando los impulsos naturales de éste.

Bueno, Dewey optó, como dijimos, en tomar elementos de ambas posturas y realizar lo que podríamos llamar una mezcla, ya que para él esos puntos de vista eran artificialmente contrarios. Entonces, la misión debería ser unir esos impulsos con los contenidos y, a la vez, “someter las ideas a la prueba de la experiencia concreta”. Para ello, la pedagogía necesariamente debía tener en cuenta el veloz e incipiente desarrollo industrial de Estados Unidos e intentar lograr, con ella, una mejor comprensión de la democracia.

En 1905 se fue a hace clases a la Universidad de Columbia, y el ambiente pedagógico ahí estaba bajo una constante disputa entre el realismo y el idealismo, donde la defensa del primero decía que las “cosas son como son”, independiente de cómo conoce la mente, y quienes abogaban por el idealismo afirmaban que “la mente constituye la realidad”. Nuevamente, y como resultaría una constante en toda su vida, tomo estas posiciones y con su instrumentalismo construyó una nueva opción: las cosas o hechos no son siempre invariables como dicen los realistas, pero tampoco están completamente construidos como dicen los idealistas… Son, entonces, “hechos del caso” para un organismo, y se acomodan a él cada vez que producen nuevos resultados: la experiencia.

SU “METODO DEL PROBLEMA”

En 1899 había publicado “Escuela y educación” y ya argumentaba sus críticas a las prácticas escolares vigentes y hacía hincapié en la idea de que la escuela debía ser un laboratorio, un taller donde el niño pudiera indagar adquirir experiencias. Y esta experiencia tiene un doble aspecto: Por un lado ensayar y, por el otro, experimentar.

Según él, para establecer una meta válida de la educación primero debe nacer de las actividades actuales y, segundo, debe ser flexible, no convertirse en un proyecto rígido sino que tenga relación con las actividades concretas en la vida el niño, ya que éstas varían según la edad del niño y su entorno.

Nace así el denominado “Método del Problema”, que se basa en cinco puntos, momentos o etapas lineales:
 1° Alguna experiencia actual del niño
 2° Interrupción de la actividad actual
 3° Resolver en base a la experiencia pasada
 4° Hipótesis para restaurar la continuidad interrumpida
 5° Someter la hipótesis a la prueba de la experiencia

Este proceso se resume en tomar una actividad normal para el niño, que hace sin que le haya sido encomendada, por lo tanto ya tenemos asegurado su interés en realizarla. Luego, le presentamos un obstáculo, lo desviamos de lo que estaba haciendo, y como estaba interesado en su realización intentará volver a llevarla a cabo de acuerdo a lo que conoce. En la cuarta etapa deberá pensar y elegir cómo continuar, hay que dejar que las ideas se le ocurran a él. Llegando al punto final, el niño puede hacerse más fuerte, más débil o desviarse completamente.

JOHN DEWEY Y LA POLITICA

Durante la primera guerra mundial, Dewey desarrolló aún más su instrumentalismo. En una obra, considerada piedra fundamental de su filosofía, “Democracia y Educación” (1916) sostiene que una población educada es lo mejor para evitar conflictos locales y entre países, es decir, permite el control del entorno. También señala que la educación “no tiene un fin fuera de sí misma”.

En los años 20 publicó ensayos apoyando las reformas socialistas que había visto en México cuando hizo clases en el verano de 1926 en la UNAM. En 1928 visitó escuelas en Unión Soviética, en una delegación de educadores norteamericanos, de donde hizo favorables informes. Aquí fue tildado de comunista.

En 1937 presidió una comisión, en México, para revisar los cargos en contra de León Trotsky que se habían levantado en el “Juicio de Moscú” (1936-1937). Después de un sinnúmero de entrevistas y análisis de la evidencia, esta comisión declaró a Trotsky inocente de los cargos… Con esto, los comunistas lo denunciaron como “fascista”.

En 1941 expresó su apoyo a la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, formando junto a otras personas, el “Comité por la Cultura Libre”, en que condenó prácticas soviéticas, almenas, italianas, españolas y japonesas, esta vez las críticas provinieron nuevamente de los comunistas.

EL ARTE Y SU MUERTE

Dewey había señalado a principios de los años 30 que estaba ansioso por internarse en un campo que no había sido parte de su estudio sistemático, y el que el arte y la estética se acercaron a él. Así nace su libro “Arte y experiencia” (1934), donde dice que los medios y los fines cooperan en una experiencia estética. “Cuando la investigación en las artes es exitosa, las distinciones entre ‘las bellas artes’ y las artes ‘útiles’ se allanan”.  Entonces, se entiende que la obra de arte no acaba en el objeto artístico, sino que incluye también su producción y apreciación. Sostenía que la apreciación estética también era una actividad productiva. Para Dewey este libro representó una continuación del instrumentalismo.

El 1 de junio de 1952 falleció en su casa de Nueva York. Sus restos están en un monumento a su memoria en la Universidad de Vermont. En 1968 el correo postal de Estados Unidos emitió una estampilla con su imagen. En 1991 un astronauta, Store Musgrave, honró a Dewey llevando al espacio un ejemplar de “Experiencia y Educación”. Es considerado uno de los filósofos más innovadores del siglo XX, ha sido querido y odiado, honrado y atacado como ningún otro filósofo estadounidense.

Usando un comentario de la revista “American Nacional Biography”, publicada en 1999: “A pesar de haber recibido muchísimos honores y premios, quizás el más apropiado es el que se le concedió en la década de los 30, cuando comenzó a ser conocido como ‘the America’s philospher’, ‘el filósofo de América’”.

JOHN DEWEY HASTA NUESTROS DIAS

La filosofía de Dewey dio origen a una escuela y teoría respecto de la educación y es uno de los principales impulsores o artífices de lo que se conoce como “Escuela Progresista”, en que se avanza desde una educación tradicionalmente pasiva a otra activa, democrática y más relacionada con los problemas reales de niños y jóvenes.

Nunca renunció, al igual que muchos pedagogos a lo largo de la historia, a una propuesta que cambiara de forma radical la sociedad y la transformara en un lugar más justo. Así nacieron, como ya adelantábamos, las escuelas que buscan ser experimentales, convirtiendo la premisa de “aprender por la acción” (learning by doing) en pan de cada día, contraponiéndose a lo establecido hasta esa época que era “aprender por la instrucción” (learning by instruction).

Esto de dejar a los niños que investiguen y descubran por sí mismos nos resulta altamente familiar y creemos que resulta beneficioso para el desarrollo cognitivo de las personas. Así, se pueden enfrentar de mejor manera los problemas o desafíos que la vida nos va presentando. Podemos tomar decisiones de acuerdo a la experiencia y a los resultados que hemos obtenido con lo que hemos hecho anteriormente.

La educación debe basarse en intereses reales, pero dichos intereses no son fijos y, como decíamos, van cambiando y evolucionando de acuerdo a factores físicos y ambientales a que están sometidos los niños y jóvenes: la edad, la sociedad, el entorno cercano, la experiencia anterior, etc.

Dos procesos educativos, como son el psicológico (exteriorización y despliegue de las potencialidades de la persona) y el social (preparación y adaptación del individuo a las tareas que desempeñará en la sociedad), logran conjugarse bastante bien con los planteamientos de Dewey, y así la escuela debe plantearse como una comunidad en la que todos sus miembros reciben la experiencia heredada de la especie y la preparación se hace en función de lo que nos podría tocar vivir, y no, como decía Dewey “para prepararnos cuando estemos muertos”.

BIBLIOGRAFIA

CHÂTEAU, Jean Los Grandes Pedagogos (estudio). México, Fondo de Cultura Económica, 1959
DEWEY, John Democracia y Educación. Madrid, Ediciones Morata, 1997. 2° Edición
FRANKENA, William K. Tres filosofías de la Educación en la historia: Aristóteles, Kant y Dewey. México, Unión Tipográfica Editorial Hispano Americana, 1968
LUZURIAGA, Lorenzo Historia de la Educación y la Pedagogía. Buenos Aires, Editorial Losada, 1956. 2° edición
RUGGIERO, Guido de Filosofías del siglo XX. Buenos Aires, Paidos, 1964, 2° edición

sábado, 4 de junio de 2011

INVESTIGACION / Importancia de un registro sistemático (I)

En esta primera parte solo hablaremos del inicio de toma de datos cuando se hace una investigación. De apoco se irán ampliando los contenidos. Por ahora podemos empezar a darle importancia a llevar un registro sistemático de los datos que recolectemos.

Encontrar la información por primera vez puede resultar bastante difícil. Encontrarla de nuevo un poco después puede ser más difícil todavía, a menos que dispongamos de un método sistemático de registro y archivo. Todos pensamos que nos acordaremos pero, después de unas semanas de leer, analizar y seleccionar, la memoria va fallando. Al cabo de unos meses, tal vez recordemos vagamente haber leído algo en algún momento sobre el tema que estemos estudiando. Transcurrido un período de tiempo un poco más largo, las posibilidades de acordarse son remotas. Así pues, hay tomar nota de todo lo que se lea, y cuanto antes se adopte un método de registro sistemático, mejor.

Registrar una fuente que demuestra no tener utilidad ni interés puede parecer una pérdida de tiempo, pero alguna razón debe de haber para que decidiéramos consultarla la primera vez. Tal vez nos pareció interesante el título, o quizás habíamos leído otras obras del mismo autor que nos habían impresionado. Es posible, entonces, que al cabo de un tiempo, el título siga pareciéndonos interesante y recordemos aún que el autor tenía otras buenas obras en otro contexto. Podemos encontrarnos de nuevo con la referencia y tener que pedir el libro otra vez. Todo esto es una pérdida de tiempo, y en cualquier investigación nunca se dispone del suficiente para hacer todo lo que hay que hacer. Una nota que nos recuerde por qué el libro no tenía interés bastaría para refrescarnos la memoria y poder abandonar esa línea de investigación.

Las fichas

En los primeros días de una investigación, podemos pensar que basta con anotar una referencia en el reverso de un sobre, pero unos sobres viejos dejados en una caja nonos servirán de fuente de información fiable, y lo más probables es que las referencias sean incompletas y de difícil seguimiento en fases posteriores. Si no vamos a necesitar más que media docena de referencias, pueden servir trozos de papel, pero a medida que avanza la investigación, iremos acumulando muchas fuentes de información y será necesario de disponer de un sistema ordenado desde el principio. Muchos de los que se decican a la investigación reconocen que han desperdiciado un tiempo valioso buscando libros, publicaciones y citas por no haberse acordado de anotar la referencia en su momento, o porque inexplicablemente no tomaron nota del nombre de la revista, del autor o de la fecha.

Es positivo hacer anotaciones en papel, pero resulta importante traspasarlas apenas podamos al computador, así tenemos una segunda copia, que incluso las podemos ordenar alfabéticamente, por año, etc.

Las referencias

Hay varias formas de registrar las fuentes y otro tipo de información, toda ellas perfectamente aceptables, aunque la mayoría de las instituciones educativas disponen de sus sistema preferido, que se supone tendremos que adoptar. Si nos dejan escoger, debemos considerar cuál de las opciones nos viene mejor.

Las distintas editoriales tienes estilos diferentes. Fijémonos en las Bibliografías o las Referencias del final de los libros. Lo más probable es que nos encontremos con diversos sistemas, aunque todos contendrán la siguiente información:

Para libros:
Apellido y nombre, o iniciales del nombre, del autor
Fecha de publicación
Título, en cursiva
Lugar de publicación
Nombre de la editorial

Ejemplo:
DEMPSEY, AMY (2008) Styles, Schools and Movements. Barcelona, Art Blume.

Para artículos y capítulos de libros:
Apellido y nombre, o iniciales del nombre, del autor
Fecha de publicación
Título entre comillas
Fuente del artículo o el capítulo, es decir:
     Título de la revista o el libro
     Volumen, número y números de páginas en las revistas

Ejemplo:
DEMPSEY, AMY (2008) "Deutscher Werkbund", Styles, Schools and Movements, pp. 80-83.

Fuente: "Cómo hacer tu primer trabajo de investigación", Judith Bell.